Una o dos veces al año, el Papa Francisco visita, a título privado, a sus compañeros jesuitas de la Curia Generalicia. Pero el 13 de diciembre vino a participar en un evento organizado por La Civiltà Cattolica, que acaba de publicar los escritos de un jesuita argentino, uno de los grandes maestros espirituales de la Compañía. El actual papa, en el tiempo de su formación, fue alumno del padre Fiorito. Reconoce su influencia en el conjunto de su vida espiritual y en el modo de integrar espiritualidad y apostolado.

Por ello, Francisco ha firmado el prefacio de este libro que reúne diversos escritos de su antiguo maestro. Es un testimonio de gratitud para con este jesuita que, gracias a su visión espiritual, bien adaptada a su momento, contribuyó de manera lúcida a la recepción de la novedad del Concilio Vaticano II. El P. Fiorito desarrolló particularmente la “teología del pueblo”, una forma de entender la Iglesia y el mundo que, obviamente, inspira el pensamiento y la enseñanza del actual papa. Entre sus recuerdos del Padre Fiorito se encuentran la capacidad de discernimiento y la presentación del discernimiento como “la cura de la ceguera espiritual”, una “triste enfermedad” que es un impedimento para la acción divina en nuestras vidas y en el mundo.

La participación del Santo Padre en la presentación de los escritos de uno de sus antiguos mentores fue también la oportunidad para que él y sus compañeros celebraran el 50º aniversario de su ordenación sacerdotal el 13 de diciembre de 1969. El Papa Francisco hizo un discurso en lo que daba testimonio de la influencia verdadera que el "Maestro Fiorito" había tenido en su vida, en su vida jesuita.

La alocución del Padre General en esta ocasión: hace clic aquí.

El discurso del Papa Francisco está disponible en italiano.

El vídeo completo del evento está disponible aquí.

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