El Padre General pasa más de una semana en reuniones con sus consejeros, tanto los de su consejo regular como los que se añaden para formar un consejo ampliado. El discernimiento sobre las Preferencias Apostólicas Universales de la Compañía de Jesús para los próximos años es el único tema en la agenda. En las fotos que se han publicado (ver Flickr), alguien llama la atención: ¡hay una mujer entre los participantes!

Se trata de Christina Kheng que, aprovechando sus conocimientos y experiencia en teología y administración pública, participa en la animación y el funcionamiento de la sesión ampliada del Consejo. Le hemos pedido que aclarara sus habilidades y su papel. Esto es lo que ella nos ha contestado:

“Mi trabajo consiste en acompañar en el liderazgo y la gestión a las organizaciones eclesiásticas. Actualmente una parte importante de mi trabajo está dedicado a organizaciones de ámbito de la Compañía de Jesús, especialmente en la Conferencia de Asia Pacífico (JCAP). También enseño en el East Asia Pastoral Institute, que es un instituto de formación permanente de la JCAP. Además estoy investigando y escribiendo sobre este tema interdisciplinar. Soy de Singapur, pero la mayor parte de mi trabajo lo realizo con organizaciones de otros países, especialmente de Asia Pacífico. 

Este Consejo ampliado es un proceso de discernimiento espiritual en común. Mi papel, como animadora externa, es estar presente en sus reuniones, ayudar al grupo a observar, desde una perspectiva externa, cómo el Espíritu puede estar guiando al grupo, y, al mismo tiempo, como es movido por diversos espíritus. También puedo hacer sugerencias, donde y cuando sea necesario, para adaptar el proceso diario de modo que el grupo pueda disponerse mejor a escuchar y seguir las llamadas de Dios. No participo en el proceso, pero trabajo con el comité directivo.

En una primera etapa estuve involucrada en el proceso de discernimiento de las Preferencias Apostólicas Universales con la Conferencia de Asia Pacífico. Como consultora de planificación en JCAP, formé parte de un equipo para ayudar a organizar y animar la experiencia. Ha sido un camino de gracia hasta convertirnos en una comunidad discerniente a todos los niveles: en las comunidades, las Provincias y ahora a nivel universal. Este camino nos ha ayudado a redescubrir y practicar el tesoro del discernimiento en común, por medio de la conversación espiritual, el diálogo y la oración. Veo que nos ha renovado espiritualmente y nos ha acercado a Dios y a los demás.