Todos nosotros en la Curia General os deseamos la paz y la alegría del Señor Resucitado. Sabemos que esta Pascua es un tiempo de muchas restricciones o de estar confinado.

Pero, en todo caso, el Señor Resucitado puede tocar nuestros corazones, puede ayudarnos a amar, a ser compasivos, a llegar a los amigos y a la familia, a orar y a sentir nuestra solidaridad con toda la humanidad.

Que las bendiciones del Señor Resucitado estén con vosotros. El Señor resucitó, realmente resucitó, Aleluya.

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