El Padre Arturo Sosa, Superior General de los jesuitas, explica que su tarea, a nivel universal, sólo es posible ya que se trata de un trabajo en equipo.

Recibir, día tras día, comunicados de todo el mundo, preguntas o inquietudes de los Superiores Provinciales, las cuestiones sobre la manera de proceder de la Compañía, todo eso requiere tiempo y atención. A veces son problemas vividos por un jesuita en particular, o el destino de una institución que atraviesa una crisis. El Padre General ni puede saberlo todo, ni debe decidir solo. Por eso trabaja con una docena de colaboradores muy cercanos quienes, cada uno a su manera y desde su propia experiencia, le ayudan a discernir la voluntad de Dios para el bien de la misión universal de la Compañía de Jesús.

 

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